Lagarto Blanco siete
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Un muertito
Una mañana, un cargador frontal, traía entre la pala un cadáver, los trabajadores dieron cuenta al jefe de la mina, este, dio cuenta a la policía, esta se presentó en el lugar del hallazgo y con un simple análisis concluyeron que se trataba de un cuerpo muy antiguo. No se si era tan así, ni en que medios técnicos se afirmaron para sostener tal hipótesis, lo cierto, quedé con una pequeña duda.
La historia que se cuenta respecto de estos hallazgos en lugares que no son el cementerio propiamente tal, se debe a que en aquellos tiempos se practicaba el achique de cuadrilla, ya sea porque el elegido le caía mal al grupo, o porque había que mejorar el reparto de lo ganado.
Estas prácticas quedaban en el más estricto de los secretos, nadie buscaba al desaparecido y si lo hacía es seguro que los mismos trabajadores inventaban una historia para distraer la búsqueda., ya sea por abandono, porque se fue con otra pero nunca se decía que estaba enterrado. La existencia de unas perforaciones que iban quedando era propicia para el cometido, después de pegarle con algo contundente en la cabeza, lo tiraban a ese hoyo y con el mismo caliche lo tapaban y ya está, era.
Muchos de estos mineros fueron traídos del oriente, engañados, abrazaban el sueño de cambiar sus vidas y los embarcaban con la promesa de un prospero futuro, hay varios libros que señalan estos y otros acontecimientos con mas detalle y precisión.
Las mantenciones
El sistema de mantención de los equipos, no es el más óptimo, no quiero usar la palabra malo, ya que personalmente he comprobado que este sistema se repite en todas las faenas, por lo que debo suponer que es parte de la forma con que se acostumbra a operar,
Por ética, no daré nombres del personal que trabaja y del que está a cargo de las mantenciones ya que ellos hacen lo que pueden con los elementos que tienen. Aunque no siempre es así, pero, en este caso solo comentaré los distintos acontecimientos.
La frase que se acostumbra a usar es “OPERATIVO”, este detalle es usado para dar por terminada la mantención o reparación de un determinado equipo, el que, en muchas oportunidades ni siquiera es intervenido, la clave, es tener el mínimo de equipos en el taller y el máximo a disposición de la producción.
Solo los jefes más puntudos se dan cuenta de esta maniobra y exigen a los mecánicos por medio de su respectivo jefe, que el equipo salga en condiciones óptimas.
Los aceites, el engrase, las horas transcurridas, a las que se debe someter cada equipo, es muchas veces ignorado pasando por alto este detalle hasta cuando el equipo



